LA UTILIZACIÓN DE LAS BARRERAS DE  PROTECCIÓN  PARA EL CONTROL DE INFECCIONES

 

 

AUTORES

Becerril Real Omar

Rosales Arizmendi José Daniel

Salazar Moreno Enrique

Saiki Ramos Alfredo Kohji

Santos Rosas José Carlos

 

 

ASESORES

 

 

José Tolosa Sánchez

Ana Graf Obregón

 

 

 

1.    Resumen

 

En esta investigación se pretendió establecer la importancia de los conocimientos y de la aplicación  de los diversos medios que tiene el cirujano dentista, para evitar cualquier tipo de infección que pudiese contraer  el mismo o a sus pacientes; para esto  se aplicaron una serie de encuestas  a los alumnos de séptimo semestre  de la  FES-I. Para verificar su conocimiento  y  aplicación de las barreras de protección.

Por medio de este trabajo   se pudo observar la  práctica  clínica de los alumnos  a si como sus conocimientos acerca del manejo  de dichas barreras. Basándose en los resultados obtenidos  se puede decir que  se tienen los conocimientos adecuados,  pero en su práctica clínica  no es  llevado a cabo. Un ejemplo de esto es el siguiente. El 76.5% de los estudiantes conocen de las barreras de protección;  pero  reportan que solo el 52.9% lo aplican, sin embargo el  87% dicen que nunca han tenido ningún tipo de infección. Si esta situación sigue  así podría agravarse la calidad del servicio prestado en las clínicas.

 

2.                  Introducción

 

La ADA (Asociación Dental Americana) desarrolló junto con el CCD (Centro de Control de Enfermedades) los lineamientos para el control de infecciones cruzadas (barreras universales), los cuales son:

 

Usar guantes desechables con todos los pacientes; Protegerse boca, nariz y ojos (cubre bocas y caretas); Esterilizar todos los instrumentos (calor seco, vapor químico, o vapor de agua y químicos en frío). Colocar los punzo cortantes desechables en un contenedor resistente; Lavar y limpiar el área de trabajo con soluciones químicas, y manejar la basura y desechos infecciosos en bolsas de plástico selladas y marcadas debiendo depositarse en colectores especializados para su tratamiento.

 

En 1972 Spauling propuso que los instrumentos se pueden separar según su uso, para así definir cuales deben ser esterilizados y distinguirlos de aquellos que pueden ser desinfectados.

Los instrumentos críticos son aquellos que penetran a los tejidos y que entran a sitios normalmente estériles; Los instrumentos que solo tienen contacto con las mucosas son semicríticos. Aquellos artículos y superficies que solo tocan la piel son denominados no críticos.

En general todo instrumento que entra a la boca del paciente debe ser esterilizado, preferentemente mediante el calor. Además todo aquello que resista al calor debe ser esterilizado y no solamente desinfectado.

Los instrumentos críticos invariablemente deben ser esterilizados para su uso. También los semicríticos deben ser esterilizados para su empleo, aunque en condiciones excepcionales se permite su desinfección en productos químicos con alto nivel germicida, como el glutaraldehido al 2%, aunque se requieren de por lo menos diez horas de inmersión.

A fines de los años 80's aparece la Occupational Safety and Health Association (OSHA) la cual se encarga de la regulación de la protección de trabajadores que se encuentran expuestos a microorganismos patógenos y sangre, dándose a la tarea de revisar los consultorios dentales y verificar los procedimientos de protección para los trabajadores de dichos lugares.

El CCD en 1986 publica las recomendaciones en el control de infecciones en la práctica dental, con el objeto de reducir el riesgo de transmisión de enfermedades en el consultorio dental, (paciente-dentista o dentista-paciente).

Es fundamental comprender los métodos de barrera para el control de infecciones para una adecuada práctica de la odontología, todos los prestadores de servicios de salud, que incluyen dentistas, higienecitas, asistentes y personal del laboratorio, están expuestos a menudo a microorganismos patógenos. Es deber del dentista en su práctica proteger a su persona, sus pacientes y a quienes podría trasmitir gérmenes patógenos durante el tratamiento odontológico. Hoy más que nunca es necesario hacer énfasis en la prevención de las enfermedades transmisibles en las clínicas dentales ya que, por las, características de la práctica Odontológica, se puede afirmar que pocas disciplinas médicas se desarrollan en un ambiente tan expuesto a los agentes infecciosos.

En el consultorio dental existen innumerables fuentes de infección tales como, manos, la saliva, secreciones nasales, sangre, instrumentos y equipo dental que contribuyen en la trasmisión de microorganismos de una persona a otra.

Pare evitar la transmisión de enfermedades  surge la  necesidad de una práctica odontológica más segura, por ello la  Secretaria de Salud  publica el 6 de Enero de 1995 en el Diario Oficial de la Federación la Norma Oficial Mexicana  para el control de infecciones  en el consultorio dental, la cual establece  las técnicas, métodos y criterios de operación  del Sistema Nacional de Salud para garantizar una  adecuada práctica dental.  

Los directivos de la  American Dental Association (ADA) recomiendan las medidas siguientes para usarse sistemáticamente en la protección del personal odontológico y evitar la trasmisión de enfermedades infecciosas de un enfermo a otro.

 

En el tratamiento de todos los pacientes el operador debe utilizar guantes. Es importante que el personal use mascarilla, para evitar que gotas de sangre y saliva puedan llegar a las mucosas bucal y nasal. Es conveniente proteger los ojos con algún tipo de dispositivo y evitar que en ellos caiga sangre y saliva.

 

Los instrumentos dentales deben someterse a los métodos de esterilización que destruyen todas las formas microscópicas de vida, estos incluye autoclave (vapor), horno con calor seco, esterilizadores con vapores químicos, y otros dispositivos que utilizan algunas sustancias desinfectantes.

Hay que prestar atención en la limpieza de instrumentos y de superficies en el área de trabajo; Incluye lavar y fregar con soluciones detergentes y aplicar  en varias superficies yodo o cloro en solución.

Es importante manipular con gran cuidado el material desechable contaminado y descartarlo en bolsas de plástico, para tener el mínimo el contacto con humanos. Los objetos punzo cortantes, agujas, y hojas de bisturí deben estar dentro de recipientes resistentes (a prueba de pinchazos), antes que en las bolsas de plástico.

 

2.1       Objetivos

 

  • Saber si los alumnos de séptimo semestre de las clínicas periféricas de la FES-I conocen y aplican las barreras de protección  para el control de infecciones.
  • Al darnos cuenta de  la inadecuada práctica clínica que ejercen los alumno hacer una propuesta en la que se enseñen y verifiquen la utilización de las barreras de protección, durante toda la carrera.

 

 

 

Planteamiento del problema.

 

¿El  buen manejo de las barreras de protección  garantiza que se  brinde  una atención de buena calidad a los pacientes?

 

3.                  Hipótesis.

 

De a cuerdo a sus conocimientos los alumnos de séptimo semestre de odontología conocen, aplican y saben utilizar los métodos de barrera en su práctica clínica, por lo tanto tendrán un practica de mejor calidad proporcionando así a sus pacientes una mejor atención y fomentando el control de infecciones.

 

4.                  Material y Método.

 

Se eligieron 30 alumnos al azar de séptimo semestre de cada una de las ocho clínicas periféricas de la FES-I dando un total de 240 alumnos, a los cuales se les aplicó un cuestionario el cual contiene 17 reactivos a través, de los cuales se evaluarán sus conocimientos con los que cuentan acerca del manejo de los métodos de barrera así como su aplicación en la práctica clínica.

 

La  metodología  utilizada fue la siguiente:

 

Se realizó una serie de encuestas (240) para determinar los conocimientos con los que cuentan los alumnos del séptimo semestre de las clínicas de la FES-Iztacala; acerca de los métodos de barrera, así como la aplicación que le dan a los mismos para llevar a cabo una adecuada práctica dentro de las clínicas.

a)     Se aplicaron las encuestas para cada uno de los alumnos de las clínicas

b)     Se recopilaran las encuestas aplicadas   

c)      Se analizaran los datos obtenidos de las encuestas.

d)     Representación gráfica de los datos

e)     Análisis estadístico de los datos

 

5.                  Resultados y análisis de resultados.

           

 

 

 

El 72.9% reporta que la esterilización es la eliminación de cualquier organismo vivo mientras que el 27.1% reporta que es la eliminación de bacterias y la forma de desinfectar los instrumentales.

 

El 71.6% reporta que consideran métodos de barrera los guantes de látex, cubre bocas y lentes protección.

 

 

El 87% reporta que no han tenido ningún tipo de infección en la clínica, mientras que el 13% presentó algún tipo de infección debido a una mala aplicación de los métodos de barrera.

El 75.6% de los alumnos reportan tener conciencia de la importancia de los métodos de barrera en la practica odontológica,

El 59.16% de los encuestados reportan que el método más eficaz para la esterilización es el calor húmedo mientras que el 40.83% esta representado por el uso del calor seco y métodos químicos.


  Conclusiones

 

Por lo que se puede concluir que la mayoría de los alumnos tienen claros los conceptos de esterilización y desinfección, aunque todavía existe confusión, se debería tener presente la Norma Oficial Mexicana para el control  de infecciones en el consultorio dental e insistir en la utilización de las barreras de protección.

En cuanto a la separación de desechos existen los contenedores para cada uno de ellos pero no se tiene claro su tratamiento o destino final.

En cuanto a la esterilización del instrumental se cuenta con el equipo  necesario, pero en ciertos casos, como son  las autoclaves,  se encuentran descompuestas, esto los obliga a utilizar hornos de calor seco únicamente.

Los alumnos tienen la idea de lo que son las barreras de protección,  pero no las aplican de manera adecuada en su practica clínica; por lo tanto podemos concluir que brindan una inadecuada atención a sus pacientes.

 

 

En todas las clínicas se debe insistir en cuanto al uso de las barreras de protección  antes, durante y después de la práctica clínica para el cuidado de los alumnos y los pacientes.

 

Bibliografía.

 

Practica odontológica Vol. 2

Numero: 1-4

Año: 1981

Director científico: Dr. Carlos Ripol Gutiérrez C.D.

Editorial: Odontos S.A.Buenos Aires

“Para acabar con un serio riesgo profesional”

Pág. 66-68

 

 

Práctica  odontológica Vol. 14

Número: 9-12

Año: 1981

Director científico: C.D. Juan José Ortega Alejandre

Editorial: Odontos S.A. Buenos Aires

“esterilización del instrumental dental”

Pág. 12

González Villanueva, González Arreaga, Tolosa Sánchez.

Manual  de prácticas de instrumentación

Editorial: UNAM, FES-IZTACALA

Pág. 24-26

Modificación a la norma oficial mexicana NOM-013SSA-1994

Para la prevención y control de  enfermedades bucales, publicada el 6 de enero de 1995

Diario oficial.

http://www.stai.org.ar/sepsis/history3.htm, http://bvs.insp.mx/componen/svirtual/ppriori/11/0798/arti.htm

tratado de operatoria dental, tercera edición

lloyd

baum, dmd, ms., Ralph W. Phillips, ms., Melvin R. Ludun, D.M.D.

Mc Graw Hill interamericana.

Traducción. Dr. José Blengio Pinto

Pág. 92,93

 

http://bvs.insp.mx/componen/svirtual/ppriori/11/0798/arti.htm